22 - JESÚS NOS ENSEÑA A AMAR

Sentido del Tema: 

Para Jesús la auténtica grandeza del hombre no es poseer muchas cosas ni tener poder, su grandeza esta en amar y servir a los demás y, en especial a los más necesitados. Su actividad está centrada en los demás; el amor y el servicio a las personas con el rasgo de grandeza de Jesús.

En su mensaje señala que el amor es el primer y principal mandamiento. Un amor que plantea exigencias concretas y que nos impulsa a vivir para los demás.


21 - JESÚS NOS ENSEÑA A ORAR

Sentido del Tema: 

Jesús emplea gran parte de sus días anunciando el Reino, acogiendo a la gente que se acercaba a el, sanando a los enfermos. Pero dedicaba tiempo, también, a orar, a hablar con su Padre.

Nos enseña a orar con insistencia, y a pedirle a Dios con la seguridad de que como Padre bueno nos escucha.

Además, nos enseño el Padre Nuestro.


20 - JESÚS NOS DESCUBRE EL ROSTRO DE DIOS

Sentido del Tema: 

¿Cómo es Dios? Los hombres y mujeres de todos los tiempos se han hecho esta pregunta. De las distintas respuestas han nacido las variadas formas de culto y de relación con Dios que existe en todas las culturas.

Jesús nos descubre que Dios es nuestro Padre, que nos ama y nos salva.

Para Jesús, cumplir la voluntad del Padre, es lo más importante. Toda su vida está orientada a hacer lo que el Padre quiere.


19 - JESÚS Y EL HOMBRE NUEVO

Sentido del Tema: 

Todos queremos ser felices. El mundo nos presenta distintos caminos.

Dios, para que el pueblo de Israel viviera la Felicidad, le entregó el Decálogo.

Jesús nos propone algo más: Vivir en el Espíritu de las Bienaventuranzas. Los Valores que proponen las Bienaventuranzas promueven un Hombre Nuevo.


18 - JESÚS ANUNCIA EL REINO DE DIOS

Sentido del Tema: 

Jesús dice que el Reino de Dios está cerca, que ya está en medio de nosotros.

Todos estamos invitados a entrar en ese Reino y a trabajar por construirlo.

La pertenencia a él exige:

  • Desprendimiento de las riquezas.
  • Hacer producir los propios talentos.
  • Renunciarse así mismo.
  • Ser misericordioso con el necesitado.
  • Hacerse como niños: sencillos y necesitados de la ayuda del Padre.
  • Tener confianza en Dios.
  • Dar todo por lograr el Reino y vivirlo con alegría.